Si conseguiste un ladrillo de coco crudo, sin tratamiento, hay un paso previo que conviene hacer antes de plantar: lavarlo hasta bajar su EC. Es distinto del buffering, y saltearlo puede arrancarte el cultivo con una carga de sales que no controlás.
Esta guía está pensada para coco crudo o de procedencia desconocida. Si tu sustrato ya viene lavado y bufferizado de fábrica —como Coco Pro, con EC 0.45 mS/cm— este paso ya está resuelto y podés pasar directo a hidratarlo y plantar.
La cáscara de coco, antes de convertirse en sustrato, pasa por procesos de secado y curado que pueden dejar sales residuales en la fibra: sobre todo potasio y cloruros, propios del fruto, más las sales que haya podido tomar del agua o el suelo donde se procesó. Si el fabricante no lava bien la fibra, esas sales quedan atrapadas y aparecen apenas empezás a regar.
Cuando arrancás con un sustrato de EC alta, no sabés cuánto de esa conductividad es "ruido" del sustrato y cuánto es lo que vos aportaste con el fertilizante. En la práctica, es fácil pasarte de dosis sin darte cuenta, porque estás sumando sal sobre sal. Por eso conviene arrancar con una EC baja y conocida: así el número que mide tu medidor refleja lo que vos decidiste poner, no lo que ya traía el sustrato.
Son dos tratamientos distintos que suelen confundirse:
Si tu coco es crudo, en general conviene hacer los dos, en ese orden: primero lavar, después bufferizar. Un coco que solo está bufferizado pero nunca fue lavado puede seguir teniendo EC alta por sales que el buffering no toca.
No hay un número mágico de enjuagues: depende de cuánta sal traiga ese lote en particular. Lo que importa es guiarte por la medición, no por una cantidad fija de lavados.
No existe un único valor válido para todos los cultivos, pero como referencia: cuanto más se acerque la EC del sustrato lavado a la del agua que vas a usar para regar, mejor punto de partida tenés. Coco Pro, por ejemplo, sale de fábrica con EC 0.45 mS/cm, un piso bajo y estable pensado justamente para que la fertilización posterior sea predecible. Es la referencia que podés usar para saber si tu lavado casero llegó a un punto razonable.
Fibra de coco con EC 0.45 mS/cm y pH 5.8 de fábrica, con certificado SGS. Te ahorrás el proceso de lavado y el margen de error de hacerlo a ojo. Entrega en CABA y GBA.
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